Buscador

martes, 11 de noviembre de 2008

Sábado 08 de Noviembre del 2008

Reforma del Sistema de AFJP's

El Socialismo votó por un Sistema Jubilatorio público, único y de solidaridad intergeneracional


La presidenta del bloque, Silvia Augsburger, señaló que “pocos días atrás se cumplieron quince años –pocos y muchos‑ de la derogación del sistema nacional de seguridad social. En aquel momento se implementó este sistema dual en el cual durante estos quince años algunos trabajadores tuvieron la posibilidad de aportar a un régimen de capitalización administrado por empresas privadas&quot.

“Seguidamente daré lectura de dos párrafos que en 1993 expresó el bloque socialista para fundamentar su voto negativo. Entonces decíamos lo siguiente: ‘En este importante debate se confrontan distintas filosofías. Existe una que se refleja en el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo para la nueva sistematización de la previsión social en el país. Otra filosofía es la que hemos defendido y se refiere a un sistema global de reparto solidario. Esta es una cuestión drástica y moral porque nosotros no creemos que se pueda confiar el problema previsional a los mecanismos de la bolsa. La previsión social no es un instrumento de política económica sino de política social, y sus recursos no deben ser tomados como meros recursos fiscales sino que deben atender las necesidades de una franja importante y creciente de población ante las contingencias sociales derivadas de la vejez, la invalidez y la muerte’."

“He leído textualmente estos dos párrafos de la versión taquigráfica porque quiero plantear algunas inquietudes sin chicanas, sin molestar a nadie. Quisiera saber cuántos colegas del bloque oficialista, sin ponerse colorados, sin cinismo y sin tener vergüenza, podrían hoy leer en forma textual la versión taquigráfica que refleja los fundamentos por los cuales se aprobó el régimen de las AFJP en 1993&quot.

“No pasó tanto tiempo, no ha habido tantos cambios entre los legisladores y tampoco son tan distintos de los utilizados en el año 1993 los métodos y las formas que denunció el señor diputado Aguad a raíz de los cuales planteó una cuestión de privilegio. En aquella época los bloques de la oposición denunciaron irregularidades en el dictamen que se llevaba al recinto&quot.

“Durante estos quince días no se intentó buscar el consenso o la concertación ni generar una discusión profunda y de fondo. Por el contrario, todos los días los diarios relataban cuántos votos había sumado el oficialismo para poner en consideración, en apenas quince días, un dictamen de la importancia y de la naturaleza que tiene esta reforma&quot.

“No pretendemos ser fiscales de las conductas de los integrantes de ningún bloque u organización política, pero estamos convencidos de que luego de veinticinco años de democracia –de lo cual muy poco se ha hablado en este recinto- necesitamos organizaciones políticas democráticas fuertes que acepten en su seno el debate de ideas y un plan de gobierno en el cual los ciudadanos puedan conocer y confiar&quot.

“En 1993 los socialistas rechazamos esa iniciativa en un marco donde fueron absolutamente minoritarias las voces que se alzaron en defensa de la seguridad social como función indelegable del Estado. Perdimos una batalla cultural en la que se planteaba que el mercado todo lo resolvía al lado de una concepción de un Estado burocrático e ineficiente al que no supimos, no quisimos o no pudimos reestructurar o reformar&quot.

“Durante estos largos catorce años, desde el socialismo insistimos en propuestas de cambio por medio de la presentación de proyectos de ley específicos y nos opusimos sistemáticamente a las reformas parciales que desde el oficialismo se iban formulando&quot.

“Hemos insistido en la necesidad de reformular integralmente el sistema, sustituyéndolo por otro fundado en los valores de universalidad, solidaridad, equidad e integralidad&quot.

“Estos catorce años produjeron efectos, y el peor de todos fue la sustancial reducción de la cobertura, no sólo de las personas en edad de jubilarse, sino de la población activa en cuanto a sus beneficios futuros&quot.

“Como respuesta del Estado al deterioro de las condiciones de vida de la población en edad de jubilarse y a la caída del número de beneficios pagados luego de la reforma del sistema previsional, se multiplicaron los programas asistenciales. Así también quedó en evidencia la perversidad de la reforma, porque el Estado se desentendió de un sistema y, mediante políticas sociales focalizadas, debía hacerse cargo de una población que no estaba cubierta&quot.

“Hoy la situación es crítica, porque la mitad de la población económicamente activa no realiza aportes a ninguno de los dos subsistemas. De mantenerse esta tendencia, los problemas futuros de cobertura serán mucho más serios. Dentro de los trabajadores que eligieron el régimen de jubilación privada, sabemos que sólo el 33% del total realizaron aportes sostenidos y, en todo caso, serían quienes estarían en condiciones de jubilarse por vía de este régimen. El resto de los afiliados al sistema dejó de aportar como consecuencia de las condiciones que ha evidenciado el mercado laboral argentino, en cuanto a desempleo y precariedad. En proyección, el 70% de los afiliados a las administradoras no hubiesen tenido ingresos por encima de la línea de pobreza&quot.

“Por eso, a quienes defienden el sistema en nombre de la libertad les pregunto de qué libertad hablan. ¿Se refieren al 33 por ciento que tendría posibilidad de jubilarse? ¿Hablan de quienes no tuvieron otra opción, dados sus salarios bajísimos, y eligieron el sistema de reparto, cuando el Estado sólo pudo repartir pobreza? ¿Se pretende sostener el sistema en función de esa libertad?"

“Frente a esta propuesta, creemos imprescindible una reforma estructural de la seguridad social, que se adapte a los tiempos que corren. Creemos que el pueblo argentino debe tomar conciencia de la seguridad social. Nosotros, los legisladores, debemos tener en claro que la seguridad social no tiene los mismos tiempos que la política segmentada. Lo mismo sostuvimos cuando se trató el proyecto de movilidad jubilatoria, que también propuso el gobierno nacional&quot.

“Allí también hemos fijado posición al propiciar el comienzo de una discusión acerca de las condiciones de un nuevo sistema de jubilaciones y pensiones, propiciando una reforma de fondo del sistema previsional, que contemple la rectificación del patrón distributivo regresivo vigente y replantee el régimen de reparto, basado en la solidaridad intergeneracional, que se contrapone al sistema de capitalización, cuya lógica es la del mercado, según ya hemos dicho&quot.

“Hoy nos llega una nueva propuesta, pero no la reforma integral que propugnamos: un nuevo proyecto de ley que tenga por objeto la unificación del sistema integrado de jubilaciones y pensiones en un único régimen previsional público&quot.

“La presidenta de la Nación presentó este proyecto en un acto en el que se instaló una carpa en la ANSES , con la participación de los ministros del Poder Ejecutivo, de gobernadores de las provincias, de funcionarios y de sindicalistas. Allí planteó esta decisión como estructural y estratégica. Dijo que mientras otros países frente a la crisis en el mundo defienden a los bancos nosotros íbamos a proteger a los trabajadores y jubilados&quot.

“Esos son los mismos fundamentos del proyecto de ley que tuvimos oportunidad de leer y discutir, pero estamos convencidos –como lo han dicho otros diputados preopinantes‑ que son sólo los motivos formales del proyecto y que existen elementos que llevan a suponer con un alto nivel de convicción que los fines perseguidos no son los que se han declarado formalmente sino los fines o propósitos implícitos, desconocidos u ocultados por el oficialismo en el discurso, pero que a la luz de la conducta resultan evidentes&quot.

“Decimos a la luz de la conducta porque es lo que sostuvimos cuando se discutió la movilidad jubilatoria y lo que se ha hecho durante todos estos años con los fondos de la ANSES. Se destinaron 3.200 millones de pesos en letras del Tesoro a tasas irrisorias, se han otorgado créditos a la empresa AySA para explotar las cloacas, se ha pagado al Ministerio de Obras y Servicios Públicos del Paraguay la deuda de la empresa Yacyretá. Es decir que la caja de los jubilados ha sido un espacio de plata fresca para el Estado para resolver los problemas o financiar las necesidades del gobierno nacional&quot.

“Son esos y no otros los motivos implícitos de la iniciativa del oficialismo. No sólo es la conducta anterior que señalamos sino también –con la oposición de todos los bloques minoritarios‑ la decisión del tibio control ex post que se plantea en el proyecto que se encuentra en consideración&quot.

“Los erráticos derroteros seguidos en torno de la legislación previsional, que aquí también se ha denunciado, incluyó reformas parciales por medio de la ley 26.222, que modificó los artículos 2° y 30 de la ley 24.241, permitiendo la posibilidad de optar por el régimen de jubilación pública a aquellos trabajadores que así lo decidieran ‑hace un año y medio‑, y también por medio de la mencionada ley de movilidad jubilatoria, a la que el bloque socialista se opuso y que se financió con pautas completamente distintas a las que se establecen en este nuevo cuadro de situación&quot.

“Con esta iniciativa permanece aún sin solución la discusión reclamada durante años sobre la financiación del sistema y su contextualización en una reforma fiscal sin respeto a principios de federalismo y progresismo. En ese sentido es que en la discusión en particular vamos a insistir con la derogación de la ley 24.130 para que se devuelva a todas las provincias de nuestro país el 15 por ciento de la coparticipación federal&quot.

“Siguen pendientes la recomposición de los haberes jubilatorios hasta marzo de 2009 y recaudar el monto de las contribuciones patronales en el marco de la situación económica, laboral y productiva actual y sigue también se encuentra pendiente resolver un beneficio no contributivo universal e incondicional para las personas de edad laboral pasiva, que recomponga el pacto distributivo tanto inter como intrageneracional&quot.

“ El dictamen que se ha propuesto y que deja vigente los artículos 74, 75 y 76 de la ley 24.241 plantea límites absolutamente insuficientes para garantizar que las inversiones de los fondos que ahora se van a transferir al Estado sean utilizados para los jubilados y sostenidos en su valor real para garantizar que no se desactualicen&quot.

“No sólo se trata de si este gobierno se gasta o no la plata; se trata de una política crucial para evitar que el sistema entre nuevamente en una crisis profunda de financiamiento como en los años ‘80. Ese es el eje central para garantizar la seguridad económica de los futuros jubilados&quot.

“Por eso desde el socialismo y a sabiendas del riesgo que la sanción de esta ley tiene, si finalmente es aprobada como se ha traído hoy a este recinto, consideramos que existe lo que en ciencia política se denomina una ventana de posibilidad, y aquellos sectores que en forma militante y sincera hemos sostenido un único régimen público para todos los jubilados, hoy tenemos la posibilidad de lograr que los fondos que durante catorce años estuvieron en manos privadas vuelvan al Estado&quot.

“De no aprovechar esta posibilidad, una nueva frustración puede postergar sin tiempo esta oportunidad y significará realmente una nueva derrota para los sectores populares. Queremos recuperar para el Estado argentino el manejo de estos fondos&quot.

“Estos son nuestros reales motivos y por eso, para finalizar, quiero decir que frente a los motivos formales del Poder Ejecutivo –en los que no creemos‑, frente a los motivos implícitos que realmente repudiamos, desde el socialismo queremos imponer este motivo sustantivo, que es la histórica defensa de los derechos de los trabajadores y de los jubilados en el marco irrestricto de la Constitución Nacional&quot.

También el diputado Roy Cortina hizo uso de la palabra, destacando que “más allá de la reivindicación histórica tenemos un cierto sabor amargo porque creemos –al menos creo yo‑ que hemos perdido la oportunidad de discutir con más seriedad y tiempo una reformulación integral del sistema previsional. Pero he asumido que pesa mucho más la reivindicación histórica de lo que estamos tratando en general. He asumido que no estamos discutiendo la reformulación integral del sistema jubilatorio pero sí algo estructural, muy importante, que tiene efectos reales y objetivos sobre la economía del país. De todas maneras considero que no hay que cejar en el intento de discutir estos temas como política de Estado y tratar de descontaminarlo de las pasiones y las políticas electorales.

“A veces uno se plantea cuán convulsionado está este país que se confunde la crisis del campo, la problemática de las retenciones, con la discusión de un sistema jubilatorio como el de las AFJP, que ha fracasado en la Argentina ; cómo es posible que se confundan derechos de propiedad con derechos previsionales. ¡Qué convulsionado y cuánta confusión tendrá este país, señora presidenta, que para evitar la corrupción estatal y su fragilidad administrativa, la política pública más creativa que se les ocurre a algunos sectores de la oposición es seguir dejando en manos de la ‘timba’ financiera los aportes previsionales, aun después de constatar el robo que ha significado para el país el sistema de las AFJP!"

“Es un país tan confundido que algunos creen que trabajadores que cobran 1.200 o 1.500 pesos tienen la posibilidad de sobrevivir, mejorar y progresar en el mercado. A ellos nunca se les informó en qué bolsa perdida del mundo se estaba jugando su aporte ni se les permitió hasta hace poco regresar al Estado. Además, nadie puso el grito en el cielo cuando se cobraban comisiones leoninas, de más del 30 %&quot.

“En un país tan confundido, no sé cómo, pero hubiera sido necesario un debate más profundo y una actitud de mayor escucha por parte del gobierno nacional. Está claro que lo que estamos discutiendo aquí no es un nuevo sistema previsional sino el traspaso al Estado de fondos de un sistema de jubilación privado&quot.

“En este sentido, la posición del Partido Socialista es absolutamente coherente: vamos a votar en general que estos fondos vuelvan al Estado, pero no estamos de acuerdo con la forma en que se los controla y administra, tal como está planteado en el proyecto del oficialismo. La señora diputada Augsburger, presidenta de mi bloque, ya hizo hincapié en algunos aspectos sobre los que luego vamos a profundizar cuando expliquemos las propuestas que figuran en nuestro dictamen de minoría&quot.

“Para mí esta es una reivindicación histórica con sabor amargo, porque estamos terminando con un sistema que fue una condición impuesta por los ideólogos del neoliberalismo en este continente y por los organismos internacionales de crédito, que junto con las privatizaciones fue el nervio del vaciamiento del Estado y su desfinanciamiento durante la década del ‘90&quot.

“Se trata de un caso típico -como los peajes, las concesiones y tantos otros- de negocios propios de un capitalismo prebendario, de una economía de cautiverio donde el dinero y el riesgo lo aportan solo clientes que son rehenes de un sistema monopólico&quot.

“No es mera casualidad, señora presidenta, que el 72% de los fondos previsionales haya sido administrado por empresas extranjeras, y que más de la mitad de esos recursos haya sido gerenciado por solo cuatro bancos foráneos: el BBVA, el Citibank, el HSBC y el Santander. La concentración fue otra particularidad de las economías de cautiverio, que se refleja en el sistema de las AFJP. Si bien prometieron competitividad, de las 26 AFJP originales han quedado 10, de las cuales 4 concentran el 74 % de los afiliados: Orígenes, el 27 %; Consolidar, el 17%; Máxima, el 16 %, y Siembra, el 14 %&quot.

“Por estas razones, sosteniendo nuestro dictamen de minoría, pero también como socialista, apoyo en general con absoluta convicción esta iniciativa, porque más allá de lo que me quieran explicar algunos maestros ciruela sobre la historia del socialismo, yo no sé lo que decía Juan B. Justo hace dos siglos, pero sí estoy seguro de lo que decían en estas bancas, casi en soledad, Guillermo Estévez Boero y Alfredo Bravo: que no entren los mercaderes en el templo de la seguridad social&quot.

“Nuestro voto por la afirmativa en general expresa que vamos a seguir luchando por un mejor templo, planteando que es sagrado. Así estaremos contribuyendo a que en ese templo no vuelvan a entrar nunca más los mercaderes que tanto daño nos hicieron&quot.

Luego, el diputado Lisandro Viale, lamentó que “algunos bloques de la oposición y el bloque socialista, a pesar de tener coincidencias en lo filosófico en cuanto a que debemos tener un único sistema de jubilaciones en el ámbito de lo publico, no hayamos podido encontrar las prioridades suficientes como para que también con los amigos de la Unión Cívica Radical y de la Coalición Cívica acordáramos una postura común en torno de las exigencias sobre la transparencia y la rigurosidad en el manejo y destino de los fondos&quot.

“Por otro lado debo señalar que para el bloque del socialismo no ha sido una decisión sencilla. Nos ha demandado arduas conversaciones e intercambios, inclusive con nuestro propio Comité Ejecutivo Nacional, que representa a todas las provincias de nuestro país, a los bloques parlamentarios e indudablemente a la figura del gobernador de nuestro partido&quot.

“En un debate franco y llano hemos llegado a concluir por unanimidad en dos cuestiones claras. La primera de ellas consiste en que el socialismo siempre estuvo a favor de un sistema de jubilación público que fuera solidario y de reparto. La segunda cuestión sobre la que acordamos es que íbamos a bregar hasta las últimas consecuencias para que los once puntos que los socialistas considerábamos ineludibles fueran tenidos en cuenta por el bloque oficialista&quot.

“Hace quince años, allá por abril de 1993 –pido autorización para leer un breve párrafo‑ en una inserción solicitada por el señor diputado Estévez Boero se expresaba: ‘El gobierno nacional ha permanecido sordo a las sugerencias de la oposición y ha modificado tantas veces el proyecto original como fuera necesario para lograr su objetivo principal: la modificación del sistema jubilatorio para derivar recursos al mercado de capitales instrumentando lo que algunos analistas económicos han llamado el Plan Brady para la seguridad social. Parecía que hay que supeditar toda la economía de mercado, que el liberalismo económico es una verdad sagrada y que el incentivo del fin de lucro y la ganancia individual y la libre empresa son los elementos que van a generar por sí una reactivación económica y el pleno empleo’."

“Esto no solamente lo llevaba adelante el mismo partido que nos gobierna en la actualidad. En algunas pocas horas vamos a ver cuál es el sentido del voto de varias diputadas y diputados que en aquel entonces votaron a favor de las AFJP. En aquel entonces el socialismo y el Partido Justicialista estábamos en veredas diferentes. Por eso se ve que no hicieron lugar a los 17 puntos de propuestas que llevó el socialismo para modificar aquel sistema. Hoy estamos en la misma vereda. Estamos de acuerdo con que haya un sistema único de reparto y solidario, y que esté en el ámbito de lo público. El socialismo ha planteado once puntos concretos, además del primero, que es el único en el que tenemos coincidencia&quot.

“Se trata del sistema previsional público único, contenido en el artículo 1º. Intangibilidad de los fondos, artículo 10. Prohibiciones explícitas para garantizar el uso de los fondos, artículos 11 a 14. Recomposición general de haberes, artículos 34 y 35. Jubilación mínima garantizada, artículo 35. Movilidad previsional, artículo 33. Fondo de Garantía de Inversión del excedente, artículo 36. Devolución de fondos a las provincias: varios señores diputados preopinantes han planteado este tema del 15 por ciento, que debería ser coparticipado nuevamente. Administración de los fondos por un Directorio ejecutivo de inversiones y no mero control, artículos 19 a 23. Control y auditoría, artículos 24 y 27. A su vez, no sólo preservar el empleo sino garantizar la estabilidad laboral, antigüedad por el total de años trabajados y una remuneración equivalente, artículo 30&quot.

“Todavía estamos a tiempo de modificar el proyecto oficial incorporando algunos de estos temas, los que no tengo dudas que son coincidentes con el pensamiento de la mayoría de los bloques, que sostienen que el sistema jubilatorio debe estar en el ámbito de lo público, que debe ser solidario y transparente, que debe ser para nuestros viejos y que debe ser no sólo para hoy sino para las generaciones futuras&quot.

“Si esto no se entiende, no se comprende o no se hace lugar a estas modificaciones, indudablemente tendremos que creer que el fin de un nuevo enunciado aparentemente loable, que es para defender a los de adentro y a los de abajo, va a ser solamente eso, un enunciado que tendrá el objetivo final de manejar en forma discrecional una suma multimillonaria en pesos, en un momento de una terrible crisis internacional y de una situación nacional también preocupante con nuestro aparato productivo bastante detenido, con el sector agropecuario sin resolver los problemas en todo este tiempo&quot.

“Desde el socialismo con gran convicción decimos que votamos a favor del artículo 1º, pero estamos dispuestos a trabajar artículo por artículo todo el tiempo que sea necesario para sacar un proyecto que garantice transparencia y coherencia para nuestros viejos y para todas las generaciones que nos vienen por delante&quot.